Evolucion de los motores de combustion.
Nafteros.
El diseño y la fabricación, ayudado en los últimos años por la computación, motorizó grandes cambios, siempre orientados a la obtención de mejores rendimiento. El avance más popularizado en los motores modernos es la inyección electrónica trabajando conjuntamente con dispositivos como la sonda Lambda y los catalizadores.
Diesel.
La evolución de estos motores es permanente desde su surgimiento en 1936. Su éxito se debió a la economía de consumo y a la creencia generalizada en su bajo nivel contaminante.
Se lograron aumentos de rendimientos volumétricos y mecánicos con la introducción del Turbo con intercooler y sistemas de inyección indirecta. Más recientemente aparece la inyección directa comandada electrónicamente, las tapas de cilindros multiválvulas y los nuevos aceites lubricantes.
La constante investigación sobre el mejoramiento del rendimiento de estos dos motores fue llevándolos a aumentar la relación de compresión y a bajar volumen y consumo. Todas estas características variaron en forma considerable, obteniendo mayor potencia por litro de combustible quemado.
En el año 1904 un motor con 7036 CC de cilindrada, a un régimen de 1200 r.p.m. y una relación de compresión de 3,20 a 1 generaba 48 CV de potencia. En el año 1968 un motor de 1600 CC a 4500 r.p.m. y una relación de compresión de 8,90 a 1 llegaba a 95 CV.