Aspectos generales

 

 A pesar de que la tecnología de este tipo de motor tiene poco más de 100 años, son muchos los cambios que ya se han producido y muchos más los cambios aún por producir. Por lo tanto la materia a cubrir es bastante y se recomienda leer material complementario.

El motor de combustión interna de tipo alternativo (motor Otto y motor Diesel) ha sido el principal motor térmico del Siglo XX. Sin embargo es más que probable que su relevancia sea mucho menor en el Siglo XXI por varios motivos. En particular:

  • Altos niveles de contaminantes producidos por una combustión poco controlada.
  • Niveles de eficiencia relativamente pobres.
  • Problemas crecientes en cuanto a disponibilidad de hidrocarburos.

 

De hecho en aviación el motor alternativo (a pistón) ha sido prácticamente sustituído por la turbina a gas. Esta última presenta hoy ventajas considerables en cuanto a eficiencia, confiabilidad y niveles de emisión con respecto al motor a pistón.

En lo que se refiere a aplicaciones terrestres y marinas, seguramente también estamos en los albores de cambios radicales. Estos cambios serán dictados tanto por consideraciones ambientales como por la necesidad de tener vehículos mucho más eficientes desde el punto de vista energético.

El mayor número de motores de combustión interna está asociado a los vehículos. Es allí donde se hace necesario realizar los cambios más radicales, pues por su simple número, el impacto en cuanto a emisiones y consumo global de hidrocarburos es muy significativo.

Por lo tanto en los puntos que desarrollaremos en este capítulo, se incluirán apreciaciones personales sobre las ventajas y desventajas de estas tecnologías además de observaciones acerca de su probable evolución.